La cocinera catalana reivindica la cocina local como expresión de cultura, identidad y convivencia y anima a la ciudadanía a descubrir y valorar la restauración de proximidad.
Cerdanyola del Vallès acogerá del 25 al 27 de septiembre la octava edición del Tast de Cuina Mediterrània, una cita que se ha consolidado como uno de los grandes eventos gastronómicos de la ciudad y que este año contará con una madrina de excepción: la cocinera Carme Ruscalleda.
Una trayectoria vinculada a la cocina catalana
Carme Ruscalleda es una de las grandes referentes de la cocina catalana contemporánea. Nacida en Sant Pol de Mar, abrió el restaurante Sant Pau en 1988 junto a Toni Balam. El establecimiento llegó a obtener tres estrellas Michelin y se convirtió en uno de los grandes exponentes de la gastronomía catalana.
Ruscalleda también llevó su cocina a Tokio y Barcelona, y a lo largo de su trayectoria ha recibido numerosos reconocimientos, entre ellos la Creu de Sant Jordi, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Nacional de Cultura.
A lo largo de más de cinco décadas vinculada a la gastronomía, Ruscalleda ha defendido una cocina arraigada al producto, al territorio y a la cultura, pero también abierta a la innovación y al conocimiento. Después del cierre del Sant Pau en 2018, inició una nueva etapa vinculada a la investigación y la divulgación gastronómica.
Su trayectoria y su manera de entender la cocina conectan especialmente con el espíritu del Tast de Cuina Mediterrània, que pone el foco en la restauración local y en la capacidad de la gastronomía para construir identidad y comunidad.
El talento culinario de Cerdanyola
Ruscalleda ha querido sumarse al Tast de Cuina por su compromiso con la cultura popular y local y con iniciativas capaces de poner en valor el talento y la identidad de un territorio.
«Me ha convencido esta fuerza profesional de acompañar a un municipio, de creer firmemente en la cultura popular y local que existe, que cada uno aporta personalidad y que conjuntamente hacen marca del lugar, del municipio, del pueblo», explica la cocinera. «Cuando encuentro un colectivo apasionado, si puedo, me sumo».
Un escaparate de la restauración local
El Tast de Cuina Mediterrània es, sobre todo, un gran escaparate de la restauración local, con una veintena de establecimientos que presentarán propuestas gastronómicas diversas a precios populares.
Para Ruscalleda, iniciativas como esta tienen un papel fundamental en la construcción de una cultura gastronómica propia: «Si hay algo que nos humaniza, es la cocina y la manera de comer». Y añade que ofrecer una degustación abierta a todos los públicos «suma marca de pueblo, de restauración y que el trabajo continúe».
La cocinera también reivindica el producto de proximidad como una de las claves para construir una gastronomía con personalidad.
«Este producto local en tu mesa es único e irrepetible», afirma, y defiende que la restauración debe huir de las tendencias para apostar por aquello que la hace singular: «Tú tienes que ser tú y tu entorno y lo que te rodea».
El producto de proximidad, la clave
En este sentido, Ruscalleda anima a los restaurantes de Cerdanyola a construir su propia identidad a partir del territorio, del producto y de la memoria culinaria.
«Lo que tienes cerca, llévalo a tu mesa», propone, y anima a investigar «con la manera local de comer» y a recuperar los conocimientos de las generaciones anteriores. Una apuesta que, según la cocinera, debe ir acompañada de «ilusión y compromiso».
Veinte establecimientos, tres días de gastronomía
El 8º Tast de Cuina Mediterrània está organizado por el Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès, en colaboración con el Gremio de Hostelería y Turismo del Vallès Occidental Sud y Barcelonès y con el apoyo de la Diputación de Barcelona.
En esta octava edición, un total de 20 establecimientos de restauración de Cerdanyola participarán en esta gran muestra de gastronomía local: Bar Alaska, Bodega Oddvar, Braseria Al Punto, Ca l’Enric, Chocolatters, Dulce Terapia, El Racó de la Plaça, Geta Taberna, Informal, La Galindeta, Papitu Cerdanyola, Pastisseria Bonet, Restaurant Capicua, Restaurant Els Cargols, Restaurant Los Abetos, Toca Taco, La Guindilla, La Pizarrita de Juanlu, Quilombo y Tempo di Vino.
Las propuestas se podrán degustar:
- Viernes 25 y sábado 26 de septiembre, de 20 a 23 h.
- Domingo 27 de septiembre, de 11 a 17 h.
El espacio de celebración será la plaza de l’Abat Oliba. Para ampliar el espacio destinado a la celebración, se cortará al tráfico el paseo de Cordelles, entre las calles Francesc Layret y Santa Marcel·lina.
La programación se completará con cata de vinos, un taller de Cocina Creativa Infantil y música en directo. Las actuaciones irán a cargo de Sound Six, el viernes 25 a las 21 h; Encanto del Loco, el sábado 26 a las 21 h, y Litus3, el domingo 27 a las 12.30 h.
Una cita gastronómica para encontrarnos
Para Ruscalleda, salir a comer es también una forma de relacionarse y compartir.
«Salir a comer fuera ya nos predispone a ser felices, a relacionarnos, a salir de la coraza de las dificultades que tiene la propia vida», asegura. Y anima a la ciudadanía a «salir, probar, comentar, hablar con el restaurador».
La cocinera también ha querido dirigir unas palabras a los organizadores y a los profesionales que hacen posible el Tast, a quienes ha definido como «gente apasionada» que pone «todo el trabajo que merece».
Y ha cerrado su intervención con un mensaje claro: «Mucho ánimo, mucha pasión, mucha fuerza. Que sea un gran éxito, estoy segura».