Cuando se pone en marcha un proyecto, es habitual tener muchas ideas, pero no siempre una visión clara de cómo encajan entre sí. El modelo Canvas sigue siendo una herramienta útil para ordenarlas, analizar el modelo de negocio y detectar aspectos que es necesario trabajar antes de tomar decisiones.
A través de 9 bloques, permite visualizar en una sola página los elementos esenciales de un proyecto empresarial.
- Propuesta de valor
¿Qué ofreces y por qué deberían elegirte?
Define qué problema resuelve tu producto o servicio y qué lo diferencia de otras alternativas. Es importante priorizar aquello que aporta un valor real al cliente.
- Segmentos de clientes
¿A quién te diriges?
Concreta quiénes son tus clientes potenciales, qué necesitan y qué características comparten.
- Canales
¿Cómo llegarás a los clientes?
Tienda física, web, redes sociales, distribuidores… Identifica los canales más adecuados para darte a conocer y comercializar tu oferta.
- Relación con los clientes
¿Cómo mantendrás el contacto?
Define cómo será la atención, el seguimiento y la fidelización de los clientes.
- Fuentes de ingresos
¿Cómo generará ingresos el proyecto?
Determina qué venderás, cómo lo cobrarás y cuáles pueden ser las principales vías de facturación.
- Recursos clave
¿Qué necesitas para funcionar?
Personas, local, equipamientos, tecnología, conocimiento o financiación son algunos de los recursos que puede necesitar el negocio.
- Actividades clave
¿Qué tendrás que hacer para que funcione?
Producción, venta, distribución, comunicación o atención al cliente. Identifica las actividades imprescindibles para desarrollar la propuesta de valor.
- Socios clave
¿Con quién necesitas colaborar?
Proveedores, distribuidores u otros colaboradores pueden ser esenciales para hacer viable el proyecto.
- Estructura de costes
¿Cuánto costará ponerlo en marcha y mantenerlo?
Identifica los principales gastos fijos y variables para valorar la viabilidad económica.
Un documento que evoluciona con el negocio
El modelo Canvas no es un documento cerrado. Se puede revisar a medida que se valida la idea, aparecen nuevos clientes o cambian las necesidades del proyecto. Precisamente esta flexibilidad es una de las razones por las que sigue siendo una herramienta práctica para las personas emprendedoras.
Desde Cerdanyola Activa ofrecemos asesoramiento y recursos para ayudar a las personas emprendedoras a definir, analizar y desarrollar su modelo de negocio.